Nuestro docente Julián Pérez explica cómo actuar frente a la fauna silvestre durante inundaciones en Guayaquil

Imagen del reportaje de Julian Perez

Durante la temporada de precipitaciones intensas y mareas altas en Guayaquil, el desbordamiento de cuerpos de agua suele forzar a diversos animales silvestres a salir de sus refugios habituales. Ante el incremento de avistamientos urbanos, el biólogo y docente investigador de la Facultad de Ciencias de la Vida (FCV) de la ESPOL, Julián Pérez Correa, ofreció criterios científicos sobre el comportamiento de estas especies y los protocolos ciudadanos a seguir.

El experto politécnico precisó que cuando sus espacios se inundan, los animales suelen hallarse agotados, desorientados y estresados en búsqueda de zonas secas y seguras, por lo que su intención no es atacar. "Tenemos que enfatizar que el peligro no son los animales en realidad, sino que somos nosotros", destacó Pérez, recordando que las mordeduras ocurren primordialmente cuando los ejemplares se sienten acorralados o amenazados.

Entre los grupos que demandan mayor precaución se encuentran las serpientes de importancia médica como la equis (venenosa, caracterizada por marcas en forma de X) y la serpiente coral (subterránea, de mandíbula pequeña). Respecto a las boas constrictoras, aclaró que no son venenosas pero pueden superar los dos metros de longitud y ocasionar heridas e infecciones secundarias si son manipuladas. En sectores aledaños al Estero Salado o Parque Lago (Chongón), pueden registrarse avistamientos del cocodrilo de la costa o el caimán de anteojos, además de tortugas acuáticas y peces como bagres espinosos en zonas anegadas.

El investigador señaló que estas interacciones son más comunes en áreas contiguas a bosques protectores como Prosperina, Cerro Blanco, Cerro Azul y Cerro Paraíso, fenómeno acentuado por la constante presión y expansión urbana sobre los corredores naturales.

Frente a un encuentro, Pérez instó a la ciudadanía a no intentar capturar, alimentar, espantar ni herir a los ejemplares, mantener una distancia prudente y permitirles seguir su ruta si están al aire libre. En caso de ejemplares atrapados o en viviendas, la recomendación es reportar inmediatamente el suceso al ECU 911 para canalizar el rescate técnico junto al Ministerio del Ambiente, la Policía Ambiental o la Dirección de Ambiente Municipal.