En un contexto global donde las enfermedades agrícolas y el cambio climático impactan severamente las cadenas de suministro en otros continentes, el sector agroexportador ecuatoriano busca consolidar su posición en rubros clave como el cacao y el banano.
Pablo Chong, Ph.D., docente de la Facultad de Ciencias de la Vida (FCV) e investigador del Centro de Investigaciones Biotecnológicas del Ecuador (CIBE) de la ESPOL, señaló que la fuerte incidencia de enfermedades como la Sigatoka negra o el Fusarium Raza 4 Tropical (R4T) en el sudeste asiático guarda una estrecha relación con su cercanía biogeográfica al origen de dichos patógenos:
"A mayor cercanía con el centro de origen del patógeno, mayor puede ser su diversidad genética y, por tanto, su capacidad de adaptación al ambiente, incluyendo la adaptación a los fungicidas utilizados para su control", detalló el especialista en biotecnología agrícola.
Por el contrario, el régimen edafoclimático (suelo y clima) de la costa ecuatoriana, caracterizado por una marcada división entre la estación lluviosa y la seca, favorece periodos naturales de menor presión de patógenos, a diferencia del clima continuamente cálido y húmedo de Asia.
Pese a estas condiciones favorables y a la ausencia en el país de afecciones críticas como el virus del brote hinchado del cacao (CSSVD) que devasta a África occidental, el investigador politécnico remarcó que el escenario interno exige rigurosidad permanente.
En el cultivo de banano, mientras el Fusarium R4T se mantiene bajo control cuarentenario focalizado en El Oro, Chong alertó que la presencia de la bacteria del moko (Ralstonia solanacearum) en provincias como Los Ríos, Guayas y El Oro enciende las alertas fitosanitarias, en especial ante eventuales eventos climáticos extremos como el fenómeno de El Niño, que pueden acelerar la dispersión de patógenos.
Con estas consideraciones, la academia politécnica reitera la necesidad de sostener el monitoreo microbiológico del suelo, la investigación biotecnológica y el manejo integrado de plagas para resguardar la competitividad y sanidad del campo ecuatoriano.