Un estudio científico reciente ha revelado una amenaza silenciosa para la biodiversidad de Guayaquil: la venta y uso de plantas ornamentales exóticas, específicamente del género Thunbergia, que actúan como especies invasoras. Julián Pérez, docente investigador de la Facultad de Ciencias de la Vida (FCV), destaca la urgencia de regular el paisajismo irresponsable que está "sembrando una bomba ecológica" en la región.
Especies como la Thunbergia grandiflora, originaria de Asia, se comercializan libremente en viveros locales debido a su atractiva floración. Sin embargo, estas enredaderas crecen de forma agresiva, bloqueando la luz solar y formando densas alfombras que terminan por derribar árboles nativos y desplazar a la flora local. Según Pérez, estas plantas invasoras también facilitan la llegada de plagas y enfermedades que afectan a las especies endémicas.