La inquietud vecinal en zonas aledañas al kilómetro 8,5 de la vía a la costa generó dudas sobre si la presencia de estos animales respondía a anomalías climáticas. Frente a estas interrogantes, el biólogo y docente investigador de la FCV-ESPOL, Julián Pérez, aclaró que estos avistamientos no obedecen forzosamente a la llegada de un evento climático como El Niño, pues se trata de una especie que históricamente ha poblado los ramales del manglar guayaquileño.
Pérez precisó que el verdadero origen del incremento en las interacciones es la expansión urbana, dado que los asentamientos residenciales han ido ocupando progresivamente los límites de su hábitat natural:
"Es importante mencionar que el cocodrilo, como tal, no es peligroso", enfatizó el investigador, recordando que este reptil cumple un papel ecológico indispensable como depredador tope en la red trófica y en la salud del ecosistema de manglar.
No obstante, puntualizó que eventos de lluvias y el consecuente aumento en el nivel de las aguas pueden facilitar que estos individuos amplíen su radio de desplazamiento a través de los canales.
Cómo diferenciar cocodrilos de caimanes:
El docente de la FCV también detalló pautas morfológicas clave para que la ciudadanía distinga adecuadamente a estas especies:
- Forma del hocico: El hocico del cocodrilo es más alargado y en forma de "V", mientras que el del caimán es más ancho y redondeado (forma de "U").
- Dentición visible: Al cerrar las mandíbulas, en el cocodrilo permanece visible el cuarto diente inferior, a diferencia del caimán.
- Tamaño: Los cocodrilos alcanzan dimensiones considerablemente mayores.
Finalmente, Pérez advirtió que la especie nativa de la zona costera de Guayaquil es el cocodrilo de la costa (Crocodylus acutus), no el caimán. Sin embargo, alertó sobre la presencia irregular de ejemplares de caimanes introducidos artificialmente en sitios como Parque Lago, lo que representa una alteración ecológica adicional.
La academia recomienda a los ciudadanos mantener la distancia, evitar perturbar a los animales y reportar los avistamientos a las autoridades competentes para fomentar una convivencia armónica y segura.