Quito – En un paso decisivo para la salud pública y la garantía de los derechos de la infancia, se llevó a cabo la instauración oficial de la Comisión Técnica del Consejo Nacional de Lactancia Materna (CONALMA). Este organismo se constituye como un pilar fundamental para coordinar acciones interinstitucionales que garanticen, protejan y fomenten la lactancia materna, ratificándola como un derecho humano esencial en el país.
Para operativizar este esfuerzo, expertos de la academia, la sociedad civil y el sector salud han conformado tres mesas técnicas estratégicas:
Comunicación y Educación: Enfocada en la difusión masiva de la normativa vigente.
Control y Vigilancia: Encargada de supervisar el cumplimiento legal y el Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna (CICSLM).
Asesoría y Cooperación: Destinada al soporte técnico y la gestión de recursos para asegurar la sostenibilidad de las políticas.

Un hito para la normativa nacional
Luz Valencia, docente de la Facultad de Ciencias de la Vida (FCV) de la ESPOL y experta en lactancia materna, participó activamente en esta instalación y destacó que este equipo técnico es un hito que debe trascender la recopilación de evidencia científica.
"Uno de los objetivos primordiales es lograr la actualización de la normativa vigente, adaptándola a los desafíos actuales y asegurando un marco legal robusto que realmente proteja a las familias", señaló Valencia durante el encuentro.
Vigilancia e información libre de conflictos de interés
La experta de la ESPOL también enfatizó la necesidad de implementar un sistema integrado que impulse una comunicación efectiva y una vigilancia estricta. Según Valencia, es vital que la sociedad conozca la ley y su cumplimiento, asegurando que las familias ecuatorianas reciban información veraz, independiente y, sobre todo, libre de conflictos de interés.
Con la puesta en marcha de esta Comisión, el Ecuador reafirma su compromiso con las metas globales de salud. Esta iniciativa busca crear sistemas de apoyo sostenibles que prioricen el bienestar del binomio madre-hijo, protegiéndolos frente a las presiones comerciales de la industria de sucedáneos de la leche materna.