En una reciente nota periodística para el segmento Ecuador Megadiverso, Julián Pérez, docente investigador de la Facultad de Ciencias de la Vida (FCV), resaltó la riqueza biológica de la zona de "La Boca" en San Clemente, Manabí. Esta región, donde el río se encuentra con el mar, alberga más de 300 especies de aves, convirtiéndose en un laboratorio natural para la conservación y el turismo sostenible.
Julián explicó que estas aves, tanto residentes como migratorias, funcionan como conectores biológicos entre diversos ecosistemas. "Son especies que mantienen la funcionalidad ecológica al trasladarse entre países, escapando del frío y utilizando nuestras costas para restablecer sus energías", señaló el investigador de la ESPOL.
Biodiversidad y Funcionalidad:
- Pelícanos: Destacan por ser expertos nadadores y buceadores, utilizando su morfología especializada para alimentarse eficientemente de peces.
- Garzas: Actúan como controladoras de poblaciones, cazando de manera certera peces y pequeños insectos en manglares y pantanos.
- Gaviotas: Cumplen un rol vital como "limpiadoras" de la naturaleza al ser especies carroñeras, evitando que la materia orgánica en descomposición se convierta en un riesgo sanitario.
A pesar de que la mayoría de estas especies no se encuentran actualmente en peligro de extinción, Julián advirtió sobre las amenazas latentes como la contaminación, el avance de las zonas urbanas y la pérdida de hábitat por actividades industriales y agrícolas.