Durante las últimas semanas, visitantes de playas como San Lorenzo y Chipipe (Salinas) y balnearios en Manta reportaron molestias cutáneas intensas tras ingresar al mar, caracterizadas por una sensación similar a punzadas y posteriores erupciones.
Frente a esta situación, Félix Morales, Ph.D., doctor en Oceanografía y docente de la carrera de Biología, explicó para diario Primicias que estas picaduras suelen ser provocadas por organismos microscópicos o de tamaño muy reducido que son prácticamente imperceptibles a simple vista en la columna de agua, pero cuyos tentáculos disparan microarpones con toxinas al menor contacto con la piel.
¿A qué se debe este fenómeno?
El especialista precisó que, más allá de vincularse directamente con El Niño, se trata principalmente de eventos episódicos conocidos como blooms o afloramientos temporales de medusas:
- Disparadores ambientales: Los pólipos permanecen adheridos al fondo marino hasta que detectan estímulos favorables, como el incremento de nutrientes provenientes de descargas fluviales en época seca o filtraciones asociadas a asentamientos e infraestructura costera (incluyendo pozos sépticos).
- Ciclo de vida corto: Estas especies diminutas suelen permanecer activas en la columna de agua durante pocas semanas antes de completar su ciclo biológico y regresar al sustrato en forma de nuevos pólipos.
Morales también señaló que en la arena pueden encontrarse pequeños isópodos marinos (conocidos popularmente como pulgas o chinches de agua) que contribuyen a este tipo de picaduras.
Con estos aportes, la academia brinda claridad científica para evitar la desinformación, recomendando a los turistas salir del agua si sienten molestias y acudir al médico en caso de presentar reacciones alérgicas o síntomas sistémicos severos.